Una pieza del mecanismo
En cada encuentro trabajamos un tema: el impulso, la evitación emocional, la culpa, la vergüenza, el ego, la necesidad de control o la búsqueda de aprobación. No como teoría aislada, sino conectándolo con la vida real.
Acompañamiento grupal · Conductas adictivas y patrones repetitivos
Puede que hayas probado a controlarte, cambiar de hábitos, hacerte promesas o empezar de cero. Durante un tiempo funciona. Pero cuando regresa el malestar, el impulso o esa emoción que no sabes cómo sostener, vuelves a lo conocido.
Y entonces no solo aparece la frustración. También puede aparecer la culpa, la vergüenza, el autocastigo contigo mismo, la duda o la sensación de que siempre repites patrón.
No tienes que seguir enfrentándote a ese momento a ciegas ni recorrer el camino a solas.
Este acompañamiento grupal reúne dos cosas: personas con las que compartir el proceso y encuentros guiados en los que aprender a reconocer y trabajar los mecanismos que intervienen en aquello que quieres cambiar.
El primer contacto es privado. Hablamos antes de incorporarte a un grupo.
Quizá te reconozcas en alguna de estas situaciones:
El trabajo no consiste solo en contener la conducta. Consiste también en comprender qué sucede dentro de ti cuando vuelve a aparecer.
Las conductas adictivas y repetitivas fueron uno de los mayores dolores de mi vida. Intentaba cambiar lo que hacía, pero durante mucho tiempo volvía a encontrarme en el mismo lugar.
Pasé por grupos en los que había personas en distintas etapas, algunas queriendo estar en recuperación y otras trabajando la recuperación. Compartir aquel espacio me ayudaba durante algún tiempo. Pero había algo que yo echaba en falta: comprender de verdad qué mecanismo se ponía en marcha cuando volvía el impulso y tener una dirección clara para trabajar con él.
En mi propio proceso tuve que mirar más adentro. Empecé a reconocer la relación que tenían mis conductas con la forma en que gestionaba —o evitaba— mis emociones, y con la culpa y la vergüenza que arrastraba desde niño.
Yo fui mi primer caso.
Aprender a observar esos mecanismos, dejar de luchar constantemente con lo que sentía y practicar otra forma de responder cambió profundamente mi vida.
De esa experiencia nace este acompañamiento: un espacio donde compartir el camino con personas que también están viviendo su propio proceso, aprender a reconocer los mecanismos que te mantienen atrapado y descubrir cómo empezar a responder de otra manera cuando vuelven a aparecer en tu día a día.
Escuchar a alguien que ha vivido algo parecido puede ayudarte a sentirte comprendido y menos solo. Y a veces otra persona pone palabras a algo que tú todavía no habías conseguido reconocer.
Quiero que esa cercanía forme parte del grupo. Pero también que cada encuentro tenga una dirección y que no todo termine cuando cerramos la conversación.
En cada encuentro trabajamos un tema: el impulso, la evitación emocional, la culpa, la vergüenza, el ego, la necesidad de control o la búsqueda de aprobación. No como teoría aislada, sino conectándolo con la vida real.
Abrimos espacio para compartir lo que cada persona está viviendo, escuchar sin competir ni juzgar y descubrir cómo una misma pieza puede aparecer de formas diferentes.
Miramos qué activa la conducta, qué sentimos, cómo interpretamos la situación y qué respuesta hemos aprendido a repetir. El objetivo es reconocer el mecanismo, no quedarnos únicamente en sus consecuencias.
Terminamos con una observación o práctica sencilla relacionada con el tema trabajado. En los siguientes encuentros podremos volver sobre lo que hayas descubierto.
Comprender lo que te ocurre. Sentirte acompañado mientras lo trabajas. Y empezar a llevar esa comprensión a tus decisiones cotidianas.
Quiero que encuentres comprensión y apoyo durante los encuentros, pero también que puedas llevarte herramientas para afrontar de otra manera lo que sucede fuera del grupo.
A través del trabajo compartido puedes empezar a:
El objetivo no es salir de cada encuentro con una solución mágica. Es que cada vez tengas más claridad sobre lo que te sucede y más recursos para responder de otra manera.
No necesitas tener todas las respuestas ni encontrarte en el mismo punto que otras personas para escribirme. Primero hablamos de tu situación.
Me cuentas qué estás viviendo, qué te gustaría cambiar y qué te atrae de esta modalidad. No necesitas tenerlo todo claro.
Quiero escucharte, explicarte mi enfoque y conocer qué necesitas antes de plantearte la participación en un grupo.
Hablaremos con calma, te contaré cómo son los encuentros y veremos si este es el espacio que necesitas en este momento.
Escribirme no te compromete a nada. Y si el acompañamiento grupal no es lo apropiado para ti en ese momento, te lo diré con claridad.
No. El enfoque está centrado en las conductas adictivas y los patrones repetitivos que quieres cambiar. También podemos hablar de otras conductas o respuestas que se repiten y te hacen sufrir. En la conversación previa veremos qué grupo es adecuado para lo que estás viviendo.
No doy por hecho que todas las personas estén en el mismo momento. Yo mismo participé en grupos con personas que se encontraban en etapas diferentes. Hablaremos de tu situación y de qué apoyo necesitas.
Puedes empezar escuchando y participar a tu ritmo. Trabajamos con normas de respeto y discreción, explicando antes de comenzar cada sesión los límites de la privacidad propios de cualquier grupo.
La comunidad es un espacio abierto para compartir contenidos y reflexiones. En el acompañamiento grupal hay encuentros guiados por mí, con temas concretos, trabajo sobre experiencias reales y prácticas para llevar lo aprendido a tu día a día.
Ambas cosas forman parte del encuentro. Presento una pieza del mecanismo y después la trabajamos a partir de situaciones y experiencias reales. No es un curso de lecciones consecutivas ni un espacio en el que solo nos reunimos para contar lo que nos ha pasado.
Si llevas tiempo intentando abandonar una conducta o cambiar un patrón y quieres conocer el acompañamiento grupal, escríbeme.
No necesitas explicar perfectamente tu historia ni saber todavía si esta es tu modalidad.
Te escucho primero en privado. Después hablamos de cómo puedo acompañarte y de las opciones disponibles.
También puedes escribirme por: